En el cancha Santa Inés de Manrique, Medellín, nos encargamos de adecuar y transformar esta cancha de 780 M², equipada para la práctica de microfútbol, baloncesto y voleibol. En ella utilizamos superficies de calidad, diseñadas para resistir el alto tráfico deportivo y garantizar la durabilidad del espacio. Uno de los aspectos más especiales de este proyecto es el característico color azul de la cancha, un homenaje al “charquito”, nombre con el que la comunidad reconoce este espacio desde siempre. De esta manera, fortalecimos la identidad del lugar y creamos un símbolo de pertenencia para los habitantes de la comuna.